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SECCION III LA BIBLIA: INSPIRADA POR DIOS

ESTUDIOS BIBLICOS > TEOLOGIA BASICA

SECCION III
LA BIBLIA:INSPIRADA PORDIOS
CAPITULO 9
ESPECIAL

En la sección anterior examinamos el tema de la revelación general —cómo Dios se revela a toda persona en general. Si la revelación total de Dios se puede titular “El Libro de la Revelación”, entonces el primer tomo contiene la revelación general. Y el segundo contiene la revelación especial, que, por el contrario, no llega necesariamente a todas las personas.

LAS VIAS DE LA REVELACION ESPECIAL

A. La suerte
Mientras hoy en día no se estimaría muy favorablemente el uso de la suerte, sí sirvió algunas veces para comunicar el pensamiento de Dios al hombre (Proverbios 16:33; Hechos 1:21–26).
B. El Urim y Tumim
El pectoral que usaba el sumo sacerdote en el Antiguo Testamento era una pieza cuadrada de un material primoroso que estaba doblado a la mitad y abierto en la parte de arriba como una bolsa. Estaba adornado con doce piedras preciosas en las cuales estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel. El Urim y Tumim posiblemente eran dos piedras preciosas puestas dentro de la bolsa, que se usaban, como la suerte, para determinar la voluntad de Dios (
Exodo 28:30; Números 27:21; Deuteronomio 33:8; 1 Samuel 28:6; Esdras 2:63).
C. Sueños
Dios aparentemente usó los sueños para comunicarse muchas veces durante el período del Antiguo Testamento, y lo hará de nuevo en el tiempo de la segunda venida de Cristo (
Génesis 20:3, 6; 31:11–13, 24; 40–41; Joel 2:28). Los no creyentes al igual que los creyentes experimentaron sueños dados por Dios (Génesis 20:3; 31:24). Aunque son una experiencia común, los sueños fueron usados por Dios en esta forma especial para revelar la verdad.
D. Visiones
En una visión el énfasis parece estar en lo que se oye, mientras que en un sueño, en lo que se ve. También el ser humano implicado parece estar más activo al recibir una visión (
Isaías 1:1; 6:1; Ezequiel 1:3).
E. Teofanías
Antes de la Encarnación, las teofanías se asociaban con la aparición del Angel de Jehová, quien comunicaba el mensaje divino a las personas (
Génesis 16:7–14; Exodo 3:2; 2 Samuel 24:16; Zacarías 1:12).
F. Angeles
Dios también usa a ángeles creados para llevar Su mensaje a las personas (
Daniel 9:20–21; Lucas 2:10–11; Apocalipsis 1:1). Nótese Apocalipsis 19:1 donde Dios usará a un ángel para comunicarse ¡con las aves!).
G. Profetas
Los profetas del Antiguo Testamento fueron portadores del mensaje de Dios a la humanidad (
2 Samuel 23:2; Zacarías 1:1), al igual que los profetas del Nuevo Testamento (Efesios 3:5). Ellos hablaban con autoridad porque comunicaban la Palabra del Señor. A un predicador o maestro de hoy en día no se le puede calificar de profeta; puesto que él proclama o explica la Palabra de Dios, previamente dada y escrita.
H. Eventos
La actividad de Dios en la historia también constituye una vía de revelación. El librar al pueblo de Israel de Egipto reveló los hechos justos de Dios, de acuerdo a
Miqueas 6:5. Los actos de juicio revelan quién es Dios (Ezequiel 25:7). Y, por supuesto, la encarnación de Cristo exhibió a Dios (Juan 1:14). Hoy en día no podemos dejar de decir que estos eventos tienen que ser históricos y basados en hechos para que también sean comunicativos; porque hoy algunos están poniendo la fe existencial antes que la histórica. En otras palabras, están intentando crear la revelación aparte de los hechos históricos. Semejante historiografía existencial nunca formó parte del sistema de los escritores bíblicos.
No sólo tienen que ser históricos los eventos, sino que además tienen que ser interpretados por medio de la inspiración divina si es que vamos a entender su significado en forma precisa. Por ejemplo, muchas personas fueron crucificadas, ¿cómo sabemos que la crucifixión de un Jesús de Nazaret pagó por los pecados del mundo? La Palabra de la revelación especial clarifica e interpreta correctamente la oscuridad del significado de los eventos.
I. Jesucristo
Sin lugar a dudas, la encarnación de Jesucristo fue una avenida sumamente importante de revelación especial. El explicó al Padre (
Juan 1:14), revelando la naturaleza de Dios (14:9), el poder de Dios (3:2), la sabiduría de Dios (7:46), la gloria de Dios (1:14), la vida de Dios (1 Juan 1:1–3), y el amor de Dios (Romanos 5:8). Nuestro Señor hizo todo esto por Sus hechos (Juan 2:11) y Sus palabras (Mateo 16:17).
J. La Biblia
En realidad, la Biblia sirve como la más inclusiva de todas las avenidas de la revelación especial, porque ella contiene en forma permanente muchos aspectos de las otras avenidas. Aunque Dios indudablemente dio otras visiones, otros sueños, y otros mensajes proféticos que no fueron incluidos en la Biblia, no sabemos ninguno de sus detalles. Además, todo lo que conocemos de la vida de Cristo aparece en la Biblia, aunque, por supuesto, no todo lo que El hizo o dijo se relata en las Escrituras (
Juan 21:25). Pero la Biblia no es simplemente el archivo de estas otras revelaciones de Dios; ella también contiene verdad adicional que no fue revelada, por ejemplo, por medio de los profetas o aun durante la vida terrenal de Cristo. Así que la Biblia, entonces, es tanto el registro de los aspectos de la revelación especial como la revelación misma.
La revelación en la Biblia no solamente es inclusiva y sin embargo parcial, sino que también es precisa (Juan 17:17), progresiva (Hebreos 1:1), y con propósito (2 Timoteo 3:15–17).
Existen dos puntos de vista en cuanto a la credibilidad de la revelación bíblica. Los fideístas insisten en que las Escrituras y la revelación que contiene se autentican por sí mismas; es decir, que llevan en sí mismas las evidencias de su veracidad. La infalibilidad de la Biblia se tiene que presuponer, y esto debido a que la Escritura dice que es inspirada y el Espíritu la acredita. Los empíricos, por otro lado, enfatizan la credibilidad intrínseca de la revelación de la Biblia como digna de creerse, es decir, axiomática. El hecho de que la Biblia se atribuya a sí misma autoridad no constituye necesariamente una prueba de su autoridad; más bien, existen evidencias factuales, históricas, que constituyen las credenciales de la Biblia y validan la verdad de su mensaje. Mi sentir es que hay verdad en los dos puntos de vista, de modo que ambos pueden ser y deben ser usados.

ALGUNOS PUNTOS DE VISTA CONTEMPORANEOSSOBRE LA REVELACION

Todos los puntos de vista contemporáneos tocantes a la revelación comparten varias características en común. (1) Son subjetivos en orientación. La revelación se descubre en la experiencia o en la manera en que el intérprete entienda las experiencias de otros. (2) Sin una norma o criterio objetivo éstas son inestables, porque el entendimiento de la revelación depende del concepto del intérprete. (3) A causa de (1) y (2), los puntos de vista contemporáneos de la revelación son subcristianos, porque elevan la mente humana por encima de la materia revelada por Dios.La revelación como actividad divina
Este punto de vista mantiene que la revelación consiste de los hechos poderosos de Dios en la historia. Por supuesto, hay verdad en esto, porque Dios sí se reveló a Sí mismo en hechos históricos. Los conservadores creen que esos hechos fueron objetivos, y en algunos casos milagrosos. Los liberales niegan la historicidad real de esos hechos. Sin embargo, tanto los conservadores como los liberales dejan la interpretación de esos hechos al genio del intérprete. Aquellos que niegan la realidad histórica de estos hechos tratan de afirmar que éstos fueron, sin embargo, los hechos de Dios a los cuales el intérprete les atribuyó propósitos significativos. La revelación, entonces, puede ser poco más que un evento psicológico en la mente del intérprete.

B. La revelación como encuentro personal

En esta escuela de pensamiento la revelación no consiste en información que se comunica, sino en un encuentro de persona a persona. Por lo tanto, a Dios se le puede conocer solamente como sujeto, nunca como objeto, porque para lograr esto último se necesitarían proposiciones acerca de El. La revelación no nos provee información acerca de Dios, sino nos da al mismo Dios en un encuentro personal. Pero la revelación acerca de Dios (proposiciones) es necesaria para la revelación de Dios (el encuentro). Los datos son esenciales para el encuentro. La revelación como encuentro hasta cierto punto separa la revelación de la historia, e indudablemente su fundamento es existencial. Como ejemplo: “En la Biblia, la autorevelación de Dios es personal en vez de proposicional. Es decir, fundamentalmente la revelación se halla en la relación, “confrontación”, comunión; más bien que en la comunicación de datos”. (C.F.D. Moule, “Revelation”,
The Interpreter’s Dictionary of the Bible [New York: Abingdon, 1976], 4:55).
Tradicionalmente, la Biblia y la revelación han sido inseparables. Los puntos de vista contemporáneos han puesto una cuña entre la Biblia y la revelación, con resultados desastrosos. Ahora no es necesario encontrar la revelación solamente en la Biblia, sino en los hechos poderosos de Dios y en el encuentro personal. La experiencia existencial ha reemplazado a la verdad objetiva como la Palabra de Dios.
En resumen: La revelación especial como ahora se halla en la Biblia provee el contenido del mensaje de Dios al mundo. La inspiración concierne al método que Dios empleó para realmente fijar ese contenido en las Escrituras. La inerrancia se relaciona con la precisión de esa transcripción. Hacia estos asuntos ahora nos dirigimos.

CAPITULO 10
DOCTRINA BIBLICA DELA INSPIRACION

Mientras que muchos puntos de vista teológicos estarían dispuestos a decir que la Biblia es inspirada, uno halla poca uniformidad en cuanto a lo que se quiere expresar por inspiración. Algunos la aplican a los escritores; otros a los escritos; aun otros, a los lectores. Algunos la relacionan con el mensaje general de la Biblia; otros con los pensamientos; aun otros con las palabras. Algunos incluyen la inerrancia; muchos no.
Estas diferencias reclaman precisión al declarar esta doctrina bíblica. Anteriormente todo lo que uno necesitaba para afirmar su creencia en la inspiración total de la Biblia era la declaración: “Yo creo en la inspiración de la Biblia”. Pero cuando algunos no extendieron la inspiración a las palabras del texto se hizo necesario decir: “Yo creo en la inspiración verbal de la Biblia”. Para contrarrestar la enseñanza de que no todas las partes de la Biblia eran inspiradas, uno tenía que decir: “Yo creo en la inspiración verbal y plenaria de la Biblia”. Entonces, porque algunos no quisieron atribuirle precisión total a la Biblia, fue necesario decir: “Yo creo en la inspiración verbal, plenaria, infalible e inerrante de la Biblia”. Pero entonces “infalible” e “inerrante” se empezaron a limitar a los asuntos de la fe solamente, en vez de también abarcar todo lo que la Biblia contiene (incluso hechos históricos, genealogías, relatos de la creación, etcétera); así que se hizo necesario agregar el concepto de la “inerrancia ilimitada”. Cada adición a la declaración básica surgió a causa de una enseñanza errónea.

LOS DATOS BIBLICOS REFERENTES A LAINSPIRACION

La doctrina de la inspiración no es algo que los teólogos han impuesto sobre la Biblia. Más bien, es una enseñanza de la misma Biblia, una conclusión derivada de los datos contenidos en ella. Y, aparte de lo que uno piense acerca de la Biblia, ella, como cualquier otro testigo, tiene el derecho de testificar a su propio favor. Algunos descartan la validez de semejante evidencia porque es un autotestimonio y por lo tanto puede que no sea verdad. Se concede que el autotestimonio puede que sea o no verdad, pero es necesario oírlo.
Estos son los datos pertinentes que la Biblia presenta y con los cuales nos confronta.
A. 2 Timoteo 3:16
En este versículo el apóstol Pablo declara que toda la Escritura es inspirada por Dios y que es provechosa para varias cosas. Note tres afirmaciones importantes en esta declaración.

1. Toda la Escritura, la Biblia entera, es inspirada y provechosa. Este es el alcance de la revelación. El Nuevo Testamento usa la palabra “Escritura” cincuenta y una veces y siempre con referencia a alguna parte de la Biblia. Puede tratarse de todo el Antiguo Testamento (Lucas 24:45; Juan 10:35); de un pasaje particular del Antiguo Testamento (Lucas 4:21); de un pasaje determinado del Nuevo Testamento (1 Timoteo 5:18); o de una porción más amplia del Nuevo Testamento (2 Pedro 3:16, que se refiere a los escritos de Pablo).
Estas dos últimas referencias, 1 Timoteo 5:18 y 2 Pedro 3:16, tienen mucha importancia. En 1 Timoteo 5:18 Pablo combina una referencia del Antiguo Testamento y una del Nuevo y designa a ambas como Escrituras. La cita del Antiguo Testamento viene de Deuteronomio 25:4, y la del Nuevo de Lucas 10:7 (mientras que ese pensamiento se halla en Levítico 19:13 y Deuteronomio 24:15, Lucas claramente no está citando ninguno de estos dos versículos. Por cierto, el énfasis en Levítico 19 y Deuteronomio 24 está en no retener los salarios más allá del tiempo en que deben pagarse). El hecho de unir una cita de Lucas a una del Antiguo Testamento canónico es muy significativo. Recuerde también que es probable que sólo cinco o seis años hubieran transcurrido del tiempo en que se escribió Lucas a cuando se escribió 1 Timoteo.
En
2 Pedro 3:16 Pedro identifica los escritos de Pablo con las Escrituras, lo que demuestra su temprana aceptación y reconocida autoridad. Aunque es cierto que no todo el Nuevo Testamento estaba escrito cuando Pablo escribió 2 Timoteo 3:16 (faltaba 2 Pedro, Hebreos, Judas, y todos los escritos de Juan), de todos modos, debido a que todos esos libros fueron finalmente reconocidos como pertenecientes al canon de la Escritura, podemos concluir que 2 Timoteo 3:16 incluye a los sesenta y seis libros como los conocemos hoy. No se excluye a libro alguno, ni parte alguna de la Biblia; toda la Escritura es inspirada por Dios.
La mayoría no niega que
2 Timoteo 3:16 incluye a todos los libros canónicos. Aquellos que desean reducir la cantidad de Escritura incluida en el versículo lo hacen por traducirlo de esta manera: “Toda Escritura inspirada por Dios, también es útil” (En lugar de “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil”). En otras palabras, todas las partes de la Escritura que son inspiradas son útiles, pero las que no son inspiradas no son provechosas. Esa traducción indica que solamente parte de la Biblia es inspirada.
Esa traducción es posible, pero no obligatoria. En realidad, cualquiera de las dos traducciones puede alegar ser correcta. Ambas traducciones tienen que suplir la palabra “es”; puesto que no aparece en el original. El asunto se convierte en una cuestión de suplir “es” una vez o dos veces (“Toda Escrituras inspirada por Dios también es útil”, o: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil”). Se prefiere la segunda traducción, por tres razones. Primera, al suplir “es” dos veces, los dos adjetivos (“inspirada” y “útil”) se entienden de la misma manera: como predicados nominales, lo cual es más natural. Segunda, la palabra conjuntiva, aunque se puede traducir “también”, significa “y” con mucha más frecuencia. Tercera razón, una construcción similar ocurre en
1 Timoteo 4:4, donde los dos adjetivos [“de desecharse” equivale al adjetivo “rechazable”. Nota del Editor] claramente son predicados nominales. Por lo tanto, la traducción preferida hace bastante claro que toda la Biblia es inspirada.
2. La Biblia entera es espirada por Dios. Esto expresa los medios de la inspiración. La forma es pasiva, lo que significa que la Biblia es el resultado del aliento de Dios. Si, por el contrario, la forma fuese activa, entonces significaría que la Biblia exuda o habla de Dios. Por supuesto, eso es cierto, pero no es lo que Pablo dice en este versículo. Nuestra palabra castellana “inspirar” lleva en sí la idea de respirar hacia el interior de algo, específicamente, la Escritura. Es cierto que autores humanos escribieron el texto, pero la Biblia se originó como una acción de Dios, que la espiró.
3. La Biblia entera es útil. Esto expresa el propósito de la inspiración. Su utilidad consiste en que enseña, amonesta, corrige, restaura, y entrena en justicia; para que el creyente pueda ser apto, capaz, o proficiente, y completamente equipado en cada aspecto de su ser. La Biblia no es para ponerla en un museo y admirarla, sino para aplicarla a nuestras vidas.
En resumen: al juntar las tres ideas de
2 Timoteo 3:16, el versículo nos declara que la Biblia entera provino de Dios para enseñarnos cómo vivir.
B. 2 Pedro 1:21
Este versículo nos dice con singular claridad, cómo Dios usó a los escritores humanos para producir la Biblia. El Espíritu Santo los movió o los impulsó. El uso del mismo verbo en
Hechos 27:15 ilumina nuestro entendimiento en cuanto al significado de “llevar” o “mover” a los escritores humanos. Justamente antes que el barco que llevaba a Pablo a Roma se destrozara en la isla de Malta, se encontró con una fiera tormenta. Aunque eran hombres con experiencia, los marineros no pudieron guiarlo; así que finalmente tuvieron que dejar que el viento llevara al barco a dondequiera que soplara. En la misma manera que ese barco fue manejado, dirigido, o llevado por el viento, Dios dirigió y movió a los escritores humanos que El usó para producir los libros de la Biblia. Aunque el viento fue la fuerza que movió el barco hacia adelante, los marineros no estaban dormidos e inactivos. De igual manera, el Espíritu Santo fue la fuerza guiadora que dirigió a los escritores; quienes, aun así, llevaron a cabo un papel activo al escribir las Escrituras.
Pero este versículo también aporta otro dato importante. Declara que la voluntad de los autores humanos no dirigió la operación de escribir la Biblia. El mismo verbo, “mover” o “llevar” aparece también [en griego] en la última parte del versículo. Así que la profecía no fue traída por la voluntad del hombre. El Espíritu lo hizo, no la voluntad del hombre. Esta declaración arroja valiosa luz sobre la cuestión de la inerrancia de la Biblia. La voluntad del hombre, incluso su voluntad de cometer errores, no trajeron las Escrituras; más bien, el Espíritu Santo, que no puede errar, trajo las Escrituras. Es cierto que los escritores estaban activos al escribir; pero lo que escribieron fue dirigido, no por sus propias voluntades con la posibilidad de error, sino por el Espíritu Santo, que es veraz e infalible.
B.B. Warfield, comentando sobre
2 Pedro 1:21 enfatizó bien este punto: “En esta declaración singularmente precisa y llena de sentido, hay varias cosas que demandan que se les observe cuidadosamente. Está, primero que todo, la negación enfática de que la profecía —es decir, en la hipótesis sobre la cual estamos trabajando, la Escritura— deba su origen a la iniciativa humana: ‘Porque nunca la profecía fue traída —“vino” es la palabra que usa la versión inglesa”— por la voluntad del hombre’. Entonces, hay la afirmación, igualmente enfática, de que su origen está en Dios: Es cierto que fue declarada por hombres, pero los hombres que la declararon lo hicieron como instrumentos de Dios. Y, una cláusula notable se inserta aquí, y está puesta delante en la oración para que el énfasis caiga sobre ella, la cual nos dice cómo hombres, al hablar, hablasen no de sí mismos, sino Dios a través de ellos: fue como llevados —el mismo término que arriba fue traducido ‘fue traída’, y posiblemente pudiera interpretarse ‘traídos’ aquí— por el Espíritu Santo que ellos hablaron. Al hablar así bajo la influencia del Espíritu Santo, las cosas que ellos hablaron no provinieron dí si mismos, sino de Dios” (The Inspiration and Authority of the Bible [Philadelphia: Presbyterian and Reformed, 1948], p. 136).
En resumen:
2 Pedro 1:21 declara que Dios usó a los hombres y nos dio una Biblia completamente veraz.
C. 1 Corintios 2:13
Aquí Pablo afirma que la revelación de Dios llegó a nosotros en palabras. Esto contrarresta la contención de algunos de que la inspiración solamente tiene que ver con los pensamientos que Dios quería que supiéramos, y no con las palabras con las cuales se expresaron esos pensamientos. Sostener ese punto de vista releva a uno de tener que creer en la inerrancia del texto; porque uno supuestamente pudiera tener pensamientos acertados (los de Dios) transmitidos en palabras erróneas (las del hombre). Pero Pablo insistió en que el mensaje de Dios vino en las palabras del texto.

El hecho de que Pablo dice que él habló con palabras, no significa que no se esté refiriendo a sus escritos. Note que Pedro dijo que Pablo ‘habló’ en sus epístolas (2 Pedro 3:16). Así que ‘hablamos con palabras’ ciertamente puede referirse a las cartas de Pablo.
En resumen: Este versículo enseña que las palabras mismas de la Biblia son inspiradas.
D. Una colección de datos
Estos datos demuestran algo de la variedad del material que Dios movió a los autores humanos a incluir en la Biblia.

1. Material que vino directamente de Dios. Las dos piedras en que fueron escritos los Diez Mandamientos vinieron directamente de Dios (Deuteronomio 9:10).
2. Material recopilado. Aunque algunas partes de la Biblia se escribieron directamente (como algunas de las cartas de Pablo), otras fueron el resultado de previa investigación para recopilar datos. El Evangelio de Lucas es un ejemplo de esto (Lucas 1:1–4).
Lucas no fue un testigo presencial de los eventos de la vida de Cristo. Así que, o Dios le tuvo que haber dado a él revelación directa de esos eventos para que escribiera su Evangelio, o él los tuvo que haber descubierto por medio de investigación. En su prólogo, Lucas nos dice que (a) él consultó a testigos presenciales de la vida y ministerio de Cristo; ) usó narraciones escritas disponibles de partes de Su ministerio; (c) investigó cuidadosamente y escudriñó todas sus fuentes; (d) planeó un arreglo ordenado de su material; y (e) el Espíritu Santo lo movió y lo llevó a él en la tarea misma de escribir; de modo que todo lo que escribió fue preciso y verídico.
3. Material profético. Aproximadamente un cuarto de la Biblia fue profecía al momento de escribirse (aunque, por supuesto, algo de todo ese material se ha cumplido). La profecía verdadera puede venir solamente del Dios verdadero, que todo lo sabe. Ningún escritor humano podría concebir profecía que fuera cien por cien verdadera.
4. Material histórico. Gran parte de la Biblia narra la historia, y lo hace en forma precisa. La mayoría de las porciones históricas fueron escritas por aquellos que habían personalmente presenciado esos eventos. (e.g., Lucas, quien fue compañero de Pablo en muchos de sus viajes, Hechos 16:10–13; 20:5–21:18; 27:1–28:6; o Josué, quien participó en la conquista de Canaán y entonces escribió sobre la misma en el libro de Josué). Algo como la historia de la creación, por supuesto, tuvo que ser revelado por Dios a Moisés; puesto que ningún ser humano fue testigo presencial; y Moisés escribió de esto mucho después de ocurrir.
5. Otro material. La Biblia sí archiva cosas que no son verdad, como las mentiras de Satanás (Génesis 3:4–5); pero da cuenta de ellas con exactitud. La Biblia también contiene citas de los escritos de personas no salvas (Tito 1:12). También tiene algunos pasajes que son fuerte e intensamente personales y emocionales (Romanos 9:1–3). Pero esta variedad de material se ha relatado con exactitud.
En resumen: Esta variedad de materiales demuestra que Dios algunas veces reveló cosas en forma sobrenatural y directa; algunas veces permitió que los autores humanos compusieran Su mensaje usando su propia libertad de expresión. Pero El espiró el producto total, dirigiendo en varias formas a los autores, para darnos Su mensaje en las palabras de la Biblía.

UNA DEFINICION DE LA INSPIRACION

Por supuesto, una definición adecuada debe formularse, tomando como base los datos que las Escrituras proveen sobre el particular, según se expuso arriba. El esqueleto de una definición es esta: Dios dirigió a los hombres para que ellos escribieran Su mensaje en la Biblia.
Si le agregamos carne a ese esqueleto llegamos a una definición como esta: Dios supervisó a los autores humanos de la Biblia, para que ellos compusieran y grabaran sin error Su mensaje a la humanidad en las palabras de sus escritos originales.
Note cuidadosamente algunas de las palabras clave en esa definición. (1) La palabra “supervisar” admite el alcance de las relaciones que Dios tuvo con los escritores y la variedad de materiales. Su supervisión algunas veces fue muy directa y otras no tanto, pero ésta siempre incluía el guardar a los escritores para que ellos escribieran con exactitud.
(2) La palabra “compusieran” muestra que los escritores no eran taquígrafos pasivos a los cuales Dios les dictaba el material, sino escritores activos.
(3) “Sin error” expresa la aseveración de la misma Biblia de que ella es la verdad (
Juan 17:17).
(4) La inspiración solamente puede atribuírsele a los escritos originales, no a las copias o las traducciones, por más precisas que sean.
Observe: El procedimiento utilizado en este capítulo ha sido examinar los datos bíblicos concernientes a la inspiración, y entonces formular una definición que incorpore esos datos. La definición, pues, intenta ser una declaración de las aseveraciones de la Biblia acerca de sí misma. No comenzamos con una definición, para imponerla sobre los datos y, en el proceso, forzar o seleccionar solamente los datos que respaldaran esa definición.
Finalmente, nunca debemos perder de vista las aseveraciones asombrosas que la Biblia hace acerca de sí misma en el asunto de la inspiración. Ningún otro libro puede compararse con ella. Dios la
espiró, los hombres la escribieron; nosotros la poseemos.

CAPITULO 11
DE LADOCTRINA BIBLICADE LA INSPIRACION

Por supuesto, no todos entienden la doctrina bíblica de la inspiración como fue expresada en el capítulo anterior. A través de los años, se han propuesto otras formas de entender la evidencia. Algunas existen desde hace mucho tiempo; otras son más recientes. Pero todas, a mi entender, son incorrectas.

INSPIRACION NATURAL

Los que mantienen este punto de vista entienden que los escritores de la Biblia fueron hombres de gran genio que no necesitaron ninguna ayuda sobrenatural para escribir la Biblia. Algunas de las ideas asociadas con este concepto son las siguientes: (1) Los mismos escritores concibieron lo que escribieron; Dios no espiró las palabras. (2) Esta clase de inspiración se le puede atribuir a otros libros además de la Biblia. “Pero la línea de demarcación entre ella [la Biblia] y otros escritos religiosos … no es tan definida y final como para establecer una diferencia cualitativa entre todos los demás escritos y cada parte de las Escrituras canónicas” (Cecil J. Cadoux, A Pilgrim’s Further Progress [London: Religious Book Club, 1945], p. 11). (3) Si este fuera el punto de vista correcto tocante a la inspiración, ¿por qué, entonces, no pueden los genios de hoy escribir libros que fuesen tan inspirados como los de la Biblia? (4) Ese punto de vista de la inspiración no incluye, por supuesto, la infalibilidad del producto.

LA INSPIRACION DINAMICA O MISTICA

Este punto de vista va un paso más allá de la inspiración natural, porque considera que los escritores eran más que genios naturales, por cuanto fueron también llenos del Espíritu y guiados por el mismo. “La inspiración de los libros de la Biblia no implica para nosotros que éstos se produjeran o escribieran en una forma genéricamente diferente de la que se emplea para escribir otros libros cristianos notables…. Hay una amplia gama de literatura, desde el siglo cinco hasta el veinte, que puede propiamente describirse como inspirada por el Espíritu Santo, precisamente en el mismo sentido formal en que lo fueron los libros de la Biblia” (Alan Richardson, Christian Apologetics [New York: Harper, 1948], p. 207). Por lo tanto, (a) otros escritos cristianos son tan inspirados como la Biblia; (b) los libros de la Biblia no son infalibles aunque (c) ellos representan literatura religiosa importante que aun puede contener mensajes de Dios.

GRADOS DE INSPIRACION

Grados de inspiración, significa simplemente que, dentro de la Biblia inspirada, algunas partes son más inspiradas que otras. Toda la Biblia es inspirada pero no al mismo grado. “Dentro de esta gran función de la inspiración, existe considerable variedad. La inspiración de Isaías o Pablo es diferente de la del compilador de Proverbios o el historiador que redactó las Crónicas (Marcus Dods, The Bible [New York: Scribners, 1905], p. 127). Yo me inclino a pensar que este punto de vista ha sido reemplazado hoy por la idea de la inspiración parcial. En realidad, los que mantienen esta opinión confunden la idea errónea de que existen grados de inspiración, con el hecho indudable de que unas partes de la Biblia difieren de otras en importancia; lo que no quita que ella sea totalmente inspirada.

INSPIRACION PARCIAL

Este concepto enseña que, mientras que algunas partes de la Biblia son inspiradas, otras no lo son. Por el contrario, los que opinan que hay grados de inspiración dicen que toda la Biblia es inspirada, pero que algunas partes lo son más que otras. La inspiración parcial enseña, en efecto, que algunas partes no son en manera alguna inspiradas. Usualmente, las partes inspiradas son aquellas que transmiten información que de otra manera no se pudiera saber (como el relato de la creación o las profecías). Porciones históricas, por otro lado, que se pudieran conocer por medio de documentos contemporáneos, no necesitan ser inspiradas.
La expresión contemporánea de este punto de vista, enseña que la Biblia es inspirada en cuanto a su propósito. Esto significa que podemos confiar en la Biblia cuando nos habla acerca de la salvación, pero podemos esperar que errores se hayan introducido en las otras partes. En sus partes que intentan hacernos sabios en cuanto a la salvación, la Biblia es inspirada; pero en otras no lo es necesariamente. Aquí hay un ejemplo: “Yo confieso la infalibilidad e inerrancia de las Escrituras en lo que se refiere a realizar el propósito de Dios para ellas —darle al hombre la revelación de Dios en Su amor redentor por medio de Jesucristo” (Ray Summers, How God Said It, Baptist Standard, Dallas, Texas, febrero 4 de 1970). En otras palabras, este punto de vista


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